Para hombre hay?
Resulta que me había excedido con el desodorante en una seguidilla de días de mucho calor y andar por ahí, por lo que me había irritado las axilas. Para que se me pase y no apestar en el proceso, me compré uno de esos desodorantes antitraspirantes. Cuando estábamos a punto de salir, viene mauro y me dice “poneme tu perfume!”. Agarro el desodorante como para ponerle un poquitito en la panza sobre la remera, como de costumbre, a lo que me contesta “nono, ese no, el de hombre”.
alemisiones 0:05 el 30 noviembre 2010 Enlace permanente
jajajajaja, cada día me sorprende mas este gurí
Alegría 0:09 el 1 diciembre 2010 Enlace permanente
As crianças…
gaby 15:47 el 16 diciembre 2010 Enlace permanente
ja ja ja … mi vida el esta to un hombre…